HAMBRE E INDIFERENCIA

La Argentina, como en una novela de ciencia ficción, está pasando por uno de los momentos más dramáticos de su historia, donde empiezan a salir a la luz hechos que se vienen produciendo y gestando desde hace mucho, pero que por su magnitud ya no pueden ser ocultados. Uno de ellos es el hambre de nuestro pueblo que se trasluce en la cara de mayor dolor que produce la imágen de los niños y ancianos que a diario ven truncar su futuro por falta de recursos para tener igualdad de oportunidades en la sociedad y en el mundo y luchar por su propia existencia física.
Algunos le hechan la culpa a los gobiernos provinciales, otros a los nacionales, otros a ..., en fin cada uno busca un responsable de acuerdo a sus conveniencias políticas y o sectoriales, pero lo cierto es que la gran responsable de lo que en la Argentina está sucedienco es "LA INDIFERENCIA". Durante muchos años fuimos individualistas e indiferentes con la realidad que nos rodeaba, mientras estuviéramos bien individualmente o secotiralmente no interesó el aniquilamiento del aparato productivo, la galopante desocupación, el vacimiento de las arcas públicas, etc.. La solidaridad fue una practica que hemos
desarrrollado pero desde la concepción de lo que nos sobra y no como debiera ser la cara y contra cara de la misma moneda que se llama "Justicia" y que hoy lleva el nombre de "COMPARTIR".
Actualmente en el hospital de niños de Tucumán hay 52 chicos internados por desnutrición, en Catamarca, en la Rioja, en la Patagonia, en Corrientes, en la Provincia de Buenos Aires y hasta en la mismísima Ciudad Autónoma de Buenos Aires tenemos niños hambrientos en un claro proceso de desnutrición grave y adultos ancianos que ven peligrar su existencia por falta de recursos.
¿Este cuadro es nuevo? No, hoy está saliando a conocimiento de la opinión pública porque es incontenible. Hasta cuando seguiremos los argentinos bajo la conducción de la "indiferencia". ¿Hasta cuando soportaremos que frente a nuestras narices personas sufran y pierdan abruptamente el futuro? Es la hora de comprometerse en serio, de asumir el designio de la historia y emprender el camino que nuestra Patria merece de ser una gran Nación en el concierto de los países, que se caracterice por el respeto integral a la persona humana. No se concibe en una Argentina tan rica en producción y elaboración de alimentos que haya una sola persona con insuficiencia de ellos, esto es criminal. A diario pululan los comedores comunitarios y los centros de atención primaria que desbordados, reemplazan al Estado en sus obligaciones esenciales e indelegables. El Poder Ejecutivo Nacional, Los poderes ejecutivos Provinciales deben asumir el rol que les corresponde e iniciar en fomra inmediata acciones concretas para terminar este flagélo en la Argentina con meidas urgentes, inmediatas y
mediadas estructurales. Las primeras deben encaminarse hacia planes de alimentación y salud integales utilizando cadenas de distribución inobjetables que impidan la corrupción de los, punteros políticos que lucran con la necesidad ajena, como por ejemplo depositando la confianza de la ditribución de alimentos y medicamentos a través de organizaciones de las Iglesias y las Fuerzas Armadas, teniendo como prioridad el recuperar el verdadero sentido de la familia haciendo
que los alimentos lleguen a los hogares, relegando a los comedores comunitarios como última instancia del proceso que cubra la carecencias. En segundo lugar es necesario iniciar un proceso agresivo de recuperación de puestos trabajos permanentes sobre la concepción de reindustrializar la Argentina con un claro perfil de desarrollo integral.
Si asumimos los retos de la historia y no le esquivamos a las responsabilidades la Argentina tiene un futuro cercano promisorio, de lo contrario estaremos destinados a ser un territorio de sufrimiento y crueldad.

Carlos Traboulsi

(El Dr. Carlos Traboulsi es abogado, y es Presidente del Partido Demócrata Cristiano Dto. Capital Federal)

Fuente: Portal Democristiano, Miercoles 11 de diciembre de 2002